IMPLANTOLOGIA

Aunque nuestra filosofía como equipo es ser conservadores respetando y cuidando los tejidos bucales, es cierto que en la práctica diaria  de la consulta nos enfrentamos a rehabilitaciones bucales donde por perdida prematura de dientes es necesario reponer estos.

Cuando hablamos de implantes dentales hablamos de una solución segura y  a largo plazo para reponer una o varias piezas dentales ausentes.

Un implante consiste en un aditamento de titanio con forma roscada que se inserta en el hueso y sustituye la raíz del diente. Sobre este aditamento en una fase posterior se colocará una corona cerámica que es la parte del diente que nosotros vemos en boca

Dependiendo de la pieza que tengamos que reemplazar su anatomía siempre vendrá definida por la pieza que sustituye.

Cada caso hay que estudiarlo al detalle ya que cada tratamiento debe ser el apropiado para cada boca y para cada paciente.

El material en que se realizan los implantes es titanio ya que se trata de una aleación altamente biocompatible.  Esta característica es fundamental para el proceso de osteointegración.  El titanio tiene varios grados y en implantología se utiliza el grado IV.

Cuando hablamos de rehabilitar una o dos piezas ausentes una de las ventajas de los implantes es que nos permite ser conservadores con los dientes adyacentes a los ausentes frente a la rehabilitación con puentes, donde para colocar las coronas es necesario realizar un tallado de las piezas que harán de pilares del puente. Al ser algo fijo para el paciente es muy fácil tomarlo como suyo desde el principio y la adaptación se produce de forma natural. Las coronas de metal porcelana sobre implantes permiten un resultado altamente estético.

En pacientes jóvenes es necesario esperar a que culmine su crecimiento antes de plantear la colocación de implantes ya que colocarlos antes de tiempo podría producir desplazamiento de éstos no por movilidad del implante (que es una estructura fija) pero si  derivados del propio crecimiento óseo

Cuando hablamos de pacientes edéntulos no es necesario colocar un implante por cada pieza ausente ya que haciendo un buen reparto de la carga oclusal entre 4 y 8 implantes serán el máximo de implantes necesarios para reponer una arcada atornillada.

En la rehabilitación de arcadas completas tenemos la posibilidad de escoger entre prótesis implantosoportadas (atornilladas) o prótesis implantomucosoportadas (sobredentaduras). Estas últimas cobran protagonismo cuanto tratamos con maxilares donde la atrofia ósea por la pérdida de dientes está muy avanzada.

¿Por qué se produce esa atrofia ósea? El hueso del maxilar superior e inferior está diseñado para soportar las raíces de los dientes. Cuando perdemos estos en su ausencia el hueso comienza un proceso de degradación donde podríamos decir que disminuye.  Lo cual limita la zona de inserción de los implantes para opciones fijas atornilladas.

En estos casos una opción cómoda y económica respecto a la prótesis atornillada para el paciente es colocar un numero de implantes mínimo (normalmente 4  en el maxilar inferior  y 4 en el maxilar superior) y sobre ellos una barra  a la que se anclara una prótesis removible. Este tipo de rehabilitación permite mejorar la fuerza masticatoria respecto a las prótesis removibles y favorecen la higienización)

En cuanto a las prótesis atornilladas podemos encontrarnos prótesis de metal-porcelana  y prótesis hibridas metal-resina. La elección entre unas y otras se basará en diferentes criterios clínicos como soporte labial, dimensión vertical, oclusión del paciente o estructura maxilar remanente.

En cuanto a los cuidados que requieren los implantes es importante recalcar que aunque la caries no les afecta si que pueden verse afectados por la periodontitis.

La periodontitis de los implantes se denomina periimplantitis, y su afectación al hueso de soporte del implante puede suponer un riesgo para la supervivencia de éste. En ocasiones puede ser necesaria la intervención quirúrgica de la zona afectada para descontaminar y sanear el área adyacente al implante y favorecer su predictibilidad.

Por eso es importante realizar revisiones periódicas en clínica además de tener una buena técnica de higienización en casa.